domingo, 6 de noviembre de 2011

Kouyoudo (El camino del Kouyou)

Tan maravilloso es el poder transformador de la virtud, de la ternura y la grandeza, que hasta las más viles formas de muerte se revisten de sublimidad y devienen símbolos de una vida nueva.
 
Inazo Nitobe, Bushido. El camino del guerrero.
 
 
Bajo el dosel dorado
sostenido por robustos pilares de ginkgos,
destilando delicados recuerdos
Daisetsu dejaba deslizar
los dodecaedros dados de la memoria:
ocho veces
ocho dados
sesenta y cuatro dados decantaron en su octava cara;
el Shinpū como fresca brisa en el dojo del Kouyou,
más que un sugoroku mental
abanicos de la conciencia
entonan una delicada melodía al son del viento.
En seiza Daisetsu desenvaina
con la disciplina ceremoniosa del sadō.
Sublime vuelo de una hoja en la arboleda.

C. A. Novadomus

De http://www.kirainet.com/ginkgo-biloba/